-¡Deja de aparecerte en mi mente!- este absurdo diálogo me pareció ridículo y sin embargo llevo un rato repitiendo lo mismo inconscientemente:
-Deja de aparecer en mis sueños.
Me pregunto si funciona si lo dices en voz alta y a la persona causante pero ya he visto la escena desde fuera y no quiero protagonizarla.
El problema está en por qué se aparece de repente en mis sueños, ¡intruso! y yo no puedo hacer nada más que temblar.
No saber la fecha de tu regreso es tal vez la causa de mi inquietud pero quiero enfocarme en lo realmente importante y dejar de lado mis miedos.
Todo este tiempo te he recordado poco y no he fantaseado con el recuerdo de tu piel así que ya no tiene esto sentido...
Creo que quiero enfrentarte para saber que tan bien lo he estado haciendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario